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Tecnología

El español también es válido…

En definitiva, el idioma español también es válido en el mundo cibernético en el momento de buscar alternativas frente a neologismos o anglicismos, tales como: smartphone, App, feature phone o stalkear, entre otros. Breve glosario cibernético y de la internet Ante la evolución cotidiana de la tecnología, y en especial, de la informática, el idioma español también tiene que estar atento –a tono, dirían algunos– para brindar alternativas frente a los anglicismos que tanto pesan en ese mundo, porque, afortunadamente, el español también es válido en el orbe cibernético. Guiado por varias descripciones que contempla la Fundación del Español Urgente - Fundéu, en su portal web, comparto con usted un breve compendio –glosario, al fin de cuentas– de términos o frases muy usadas en el mundo de la tecnología cibernética, sobre todo en internet, los cuales se hablan o escriben, especialmente, como anglicismos, o sea, en su idioma original (en general, neologismos). A estos términos le afincaré la traducción recomendada en español, su escritura especial en ciertos casos y reseñas de su definición. Empieza el listado: Blog, bloguero y bloguear: ya son términos adecuados en español. Webgrafía: “Repertorio de recursos procedentes de internet referentes a una materia determinada o empleados en una obra o trabajo’. Es un neologismo adecuado para utilizar en el español. Es válido anotar que esta expresión se ha formado –por analogía con bibliografía– a partir del sustantivo web y de la base compositiva -grafía, también presente en voces comohemerografía, videografía o filmografía. Según la Fundéu, su uso no es censurable si se quiere resaltar que determinada documentación proviene de internet y no de otros medios. Wasap: “Mensaje enviado por la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp”. Ya se permite en el idioma español el verbo wasapear. Mensajear y textear: se refieren a “utilizar un dispositivo móvil para escribir mensajes u otro tipo de textos”. Se han formado a partir de los sustantivos mensaje y texto, respectivamente, y el sufijo -ear, como ha ocurrido con escanear, parpadear, teclear o tuitear, por ejemplo. Caché: adaptación del anglicismo “Cache” (sin tilde). En el Diccionario académico se establece con el sentido de memoria caché, o sea, “memoria de acceso rápido de una computadora”.Como adjetivo es una voz femenina e invariable en el número en su plural: las memorias caché; aunque sustantivada admite el plural corto: las cachés. Hacker y cracker: mientras que el primero alude a aquella persona capaz de introducirse en sistemas informáticos ajenos, el segundo se refiere a aquel otro que lo hace con fines ilícitos. Sin embargo, hoy, en los medios de comunicación hay gran confusión, atribuyéndole los delitos mayores al hacker.Ya que son extranjerismos no adaptados al español, ambos términos han de escribirse en cursiva. Sin embargo, los derivados españoles de esas palabras (hackear, hacktivismo, hackatón…) se escriben en redonda. Programa malicioso o programa maligno: son las mejores alternativas en español para el anglicismo malware.De acuerdo con la traducción que el Oxford Dictionary Online expresa de malware, este término equivaldría en español al “programa informático o virus específicamente diseñado para perturbar o dañar un sistema”. Códec: alude en informática a un archivo o dispositivo que permite codificar y descodificar datos; se escribe con tilde y no necesita destacarse. Su plural es códecs, igual que de crac es cracs y de cómic es cómics.Aunque todavía no está recogida en el Diccionario académico, sí aparece en glosarios de terminología como el Diccionario de Internet, de la Universidad Nebrija. Descodificador y decodificador: ambas formas son válidas. Lo mismo ocurre con los verbos descodificar y decodificar. El Diccionario de la lengua española registra ambas formas, aunque es en esta última entrada donde se expone la definición. Teléfono inteligente: alternativa adecuada en español para la expresión smartphone. Píxel y pixel: ambas formas son válidas para aludir al elemento mínimo de ciertos tipos de imágenes. La primera es habitual en España y la segunda en muchos países de América. El plural: píxeles o pixeles. Vale añadir que el plural de megapíxel y megapixel es megapíxeles y megapíxeles. Wifi: es la adaptación ya incorporada oficialmente al español frente al término Wi-Fi. Lo recomendado es que se escriba con iniciales minúsculas, en letra redonda y sin el guion que aparece en la marca original. Se emplea en masculino y femenino, dependiendo del sustantivo al que haga referencia: la (zona) wifi o el (sistema) wifi. Aplicación o apli: alternativas para el término App, el cual es un acortamiento del término inglés application, el cual alude a un “tipo de programa informático diseñado como herramienta que permite al usuario realizar diversos trabajos”. El plural de la abreviatura apli es aplis. Teléfono básico/común o terminal sin conexión: alternativas frente al anglicismo feature phone, expresión empleada para referirse al relanzamiento del Nokia 3310. Clicar y cliquear: alternativas en español frente a clickear. También se puede utilizar la expresión: “hacer clic” para indicar la presión o golpe que se hace con el ratón del computador, en lugar de la voz inglesa click. Ciberataque: junto y sin guion. El prefijo ciber- se escribe unido a la palabra a la que acompaña: ciberataque, cibercomercio, etcétera. Artículo o entrada: alternativa frente al inadecuado uso del verbo postear, que además es una errónea adaptación del anglicismo post. En cuanto al verbo como tal, postear, son preferibles las expresiones: publicar una entrada o un artículo. Enlace o vínculo: alternativas frente al común anglicismo link. Bloquear: término en español preferible a banear, definiéndose como la acción de restringir el acceso de un usuario. También pueden utilizarse los verbos: suspender, prohibir o restringir. Espiar, acosar, husmear o acechar: alternativas, según el contexto, frente al anglicismo stalkear. En línea, conectado, digital, electrónico o en internet: alternativas frente a la común expresión: online (on-line). Seminario web: alternativa en español aconsejable para reemplazar el anglicismo webinar. Emisión en directo o en continuo: alternativas, según el contexto, para reemplazar la expresión streaming. Etiqueta: es el término en español equivalente a hashtag. Es de recordar que esta expresión es una palabra, frase o grupo de caracteres alfanuméricos que se emplea en las redes sociales para agrupar varios mensajes sobre un mismo tema, identificándose fácilmente porque está compuesto por el símbolo # (hash) y un nombre o etiqueta (tag).La alternativa en español tiene además la ventaja sobre el anglicismo, ya que facilita el uso del verbo etiquetar. Pantalla: es la mejor alternativa frente al término inglés display, cuando nos referimos a una herramienta de visualización. Empresa emergente: es la expresión recomendada frente a start-up. Tecnología ponible: así pueda sonar como algo deformado, la mejor es la mejor alternativa frente a la denominación inglesa wearable technology y a la fórmula mixta tecnología wearable. ‘Para aludir en general al conjunto de estos dispositivos se empieza a usar, y es adecuado, el término ponibles: «El internet de las cosas, los ponibles y el 5G, tendencias del Mobile»’. Hasta aquí… por ahora. Por: César Augusto Muñoz Restrepo Corrector de estilo institucional de Uniremington cmunoz@uniremington.edu.co @cesarmborgia Webgrafía: http://bit.ly/2AZC2vG (Fundéu) Imágenes copipegadas de: http://bit.ly/2iD7FUW, http://bit.ly/2zXbZbM, http://bit.ly/2iuO9fY y http://bit.ly/1KxmtwE (Pixabay: banco de imágenes gratuito). Enlaces con técnica de acortamiento aplicado.

Uniremington presenta su nuevo vídeo Institucional
Vídeo institucional uniremington

La institución muestra una nueva visión de su labor como formadores académicos y la variedad en el portafolio de programas y servicios. Uniremington, recientemente ha producido su nuevo vídeo Institucional con el propósito de mostrar a toda la comunidad académica y población en general, la diversidad en el portafolio de servicios y programas que ofrece nuestro campus, en la misión de brindar educación superior de calidad en las modalidades metodológicas, presencial, virtual y distancia. En nuestros objetivos institucionales, además de fortalecer tus conocimientos, ayudamos a transformar tu imaginario y tu ser, contribuir a los cambios sociales, aportar al desarrollo ciudadano, gestionar nuevas tecnologías que fortalezcan la calidad de vida, generar espacios y entornos saludables, y que integren a la sociedad; cooperamos en la justicia y la capacidad analítica, crítica, mediadora e incluyente.

Redacción tradicional y en internet: no hay un “versus”…
Redacción tradicional vs Redacción internet

A propósito del artículo: “La tecnología para el lenguaje español: ¿un mal necesario?” el cual publiqué el 29 de junio del año en curso en Edublog, hice memoria frente a algunas anotaciones y lecturas que he “digerido” en relación con las diferencias de la redacción tradicional o clásica y aquella que se plasma en internet, sobre todo en el género periodístico. A propósito del artículo: “La tecnología para el lenguaje español: ¿un mal necesario?” el cual publiqué el 29 de junio del año en curso en Edublog, hice memoria frente a algunas anotaciones y lecturas que he “digerido” en relación con las diferencias de la redacción tradicional o clásica y aquella que se plasma en internet, sobre todo en el género periodístico. También recordé algunas inducciones y lecturas en donde se recalca que para la edición y despliegue de textos en el mundo del ciberespacio (sitios web y redes sociales, en particular), hay que tener en cuenta aspectos como las “cabeceras h1 con la keyword principal de cada contenido”; o que “la descripción debe ser de 250 caracteres máximo”; que “la url del contenido debe tener la palabra clave, ojalá, al comienzo de la frase”, entre otros parámetros que aconsejan los especialistas en el ramo. Y tienen los argumentos: estas pautas son fundamentales para que los navegantes en internet se topen con la información requerida sobre los productos o servicios que ofrecen las incontables de empresas o entidades del mundo, sin importar su rango, nacionalidad, filosofía, experiencia, etcétera.   Medios que no se excluyen En particular, creo que realmente no hay un “versus” entre la redacción clásica o tradicional y la evolución que hoy enmarca el ciberespacio para alojar contenidos visibles, estadísticamente populares y que mantengan unos criterios de calidad en su estilo y redacción. No se excluyen. De hecho, aunque son dos espacios diferentes, en ellos también confluyen usuarios que gustan de la lectura de medios impresos (libros, revistas, periódicos, etc.) que buscan complementar una información a través de sitios web específicos, y viceversa. En síntesis, se complementan. Precisamente –y no es paradoja–, en mi “navegación” a través de internet me encontré con una explicación, que, a mi juicio, es muy coherente y precisa; que resume las diferencias entre la redacción tradicional y la que está orientada hacia la web. Leí, por ejemplo, en el blog “Vivilia.com”, lo siguiente: “A diferencia de lo que puedas creer, la distinción fundamental entre los libros, revistas o periódicos impresos y los artículos de la web no es el soporte físico o electrónico. Lo que marca la diferencia es la forma de presentar los contenidos adaptados a un perfil específico de lector con motivaciones diferentes. […] Quien lee un libro o una revista especializada busca profundizar en un tema en particular, mientras que el usuario de Internet espera encontrar una información rápida y sencilla para aclarar sus dudas. Además, no suele pasar mucho tiempo en una misma página. Tampoco acostumbra a leer textos muy largos. Los expertos afirman que un internauta ni siquiera lee, sino que “escanea” la información fijándose solo en las palabras o frases que le llaman la atención”. Hay que dejar claro que la ética, la veracidad y la claridad en los contenidos son valores que no hacen excepciones. En este contexto de búsqueda de respuestas, también me encontré con unas diferencias que se exponen en Miamidiario.com (“Vive Miami en español”), referidos especialmente al campo periodístico: “…los lectores digitales requieren que sea el medio quien jerarquice las noticias y destaque qué es lo más importante porque no cuenta con las mismas estrategias de visualización de los medios tradicionales. En los medios impresos, el lector puede armar y determinar la importancia de las noticias debido al tamaño del titular, la tipografía y espacio que ocupa cada información. A diferencia de los medios impresos, los cuales sabemos que contendrán las informaciones más importantes del día anterior; los medios digitales se enfrentan al reto de la inmediatez que, aupado por el auge de redes sociales como Twitter en donde el periodismo ciudadano juega un papel fundamental, hacen que sus dinámicas de trabajo sean mucho más rápidas para poder ser competitivos y estar actualizados. Al lector digital le interesa conocer "el aquí y el ahora", mientras que el de impreso, sabe que obtendrá la misma información, pero con mayor profundidad. Una de las cualidades esenciales de los medios digitales es que, en una misma publicación no sólo le permite al lector conocer la información de primera mano, sino que, por su naturaleza multiplataforma, brinda otros complementos de la noticia como videos, galerías, enlaces relacionados […] Uno de los retos del periodista digital es el lenguaje, puesto que, dada las necesidades de información del lector y la naturaleza del medio, se ve en la necesidad de crear contenidos más directos y totalizadores que permitan en una lectura rápida recopilar la mayor cantidad posible de datos relevantes. Se supone que el lector de impresos cuenta con un mayor tiempo para leer, por lo que es el mismo quien arma el "mapa" de sus intereses y cómo accede y jerarquiza la información que el medio le presenta. En cuanto al lenguaje, ya habíamos comentado que el lector digital requiere de la economía del lenguaje para hacer su lectura más amena, mientras que en el mundo impreso se suele recurrir (sic) la reiteración de ideas por no poseer el concepto de entradas múltiples, retroceder la página, etc. (sic) […]” Por todo lo anterior, en lo posible traté de escribir enfocado hacia un canal virtual, sin saber en verdad si he logrado hacerlo de la mejor manera. Ello me deja más convencido de que cada vez más es necesario adentrarme –adentrarnos– en esas pautas específicas para redactar contenidos en esta evolución hacia el ciberespacio. Enlaces de fuentes referenciadas (Los URL tienen técnica de acortamiento aplicado): Blog Vivilia.com: http://bit.ly/2vTPVct MiamiDiario.com: http://bit.ly/2tEEKYq Imágenes copipegadas de:  http://bit.ly/2eJn1IF; http://bit.ly/2vCM2sW; http://bit.ly/2tEjnXg y http://bit.ly/2v100b1 (Pixabay: banco de imágenes gratuito / Los URL tienen técnica de acortamiento aplicado). Por: César Augusto Muñoz Restrepo Corrector de estilo institucional de Uniremington cmunoz@uniremington.edu.co

La tecnología para el lenguaje español: ¿un mal necesario?
La tecnología y el lenguaje español

Con el título de este artículo puedo parecer extremadamente ortodoxo; una persona aficionada a las murallas, incluso, adepto a Donald Trump con su proyecto de que los mexicanos construyan un muro que los “aísle” del territorio incólume de los Estados Unidos. Con el título de este artículo puedo parecer extremadamente ortodoxo; una persona aficionada a las murallas, incluso, adepto a Donald Trump con su proyecto de que los mexicanos construyan un muro que los “aísle” del territorio incólume de los Estados Unidos. Ahora sí, desarrollo un poco más la cuestión (“- ?”: ver tabla final: Diccionario SMS) para lo que hago un bosquejo básico de la tecnología en general. Es innegable que la tecnología, y desde luego, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), se convierte en un delta mundial, de cuatro puntos cardinales, cuyo riego lleva insumos determinantes para el desarrollo y progresos de millones de poblaciones, aunque también muchas quedan rezagadas en este aspecto. En este contexto, remarco, entre muchos aspectos, el impacto de la tecnología basada en la mensajería instantánea, la que está enmarcada en herramientas conocidas como: SMS (mensajes de texto), el chat, el wasap, Microsoft Messenger, BlackBerry BBM, Skype, Google Talk, entre otras. Precisamente, a partir de lo anterior, me centro en las abreviaturas que se han impuesto en las redes sociales y en todos los idiomas, lo cual no puede convertirse en aquel coloquio de nuestra cultura que reza: “Mal de muchos, consuelo de tontos”. Y es que indudablemente, esas abreviaturas que hacen parte del lenguaje “tecnológico”, se han convertido en un deformador de nuestro idioma español, lo que en definitiva ya se establece como un mal necesario, dizque en beneficio de una comunicación más ágil y fluida. Algunos defienden esas abreviaturas… Retomo un aparte del artículo: “El impacto de la tecnología en el lenguaje”, publicado en Espectador.Com , periódico digital uruguayo, el cual también cita a Carlos Jones, profesor de idioma español y miembro de la Academia Nacional de Letras y de la Real Academia Española. “Esta tendencia a abreviar palabras, cuyo principal grupo lo constituyen los jóvenes del siglo XXI a través de los mensajes de texto, no nace de la explosión de la telefonía celular ni del chat. Anteriormente hubo otros grandes inventos de la humanidad que ya utilizaban palabras abreviadas para la comunicación. Por lo menos así es como lo ve Jones: ‘El telégrafo fue un gran invento. Pero yo me acuerdo que a mí, en la escuela, me enseñaban a escribir telegráficamente. ¿Y cómo se escribía un telegrama?, se suprimían artículos, preposiciones, se colocaban las partes de una oración de determinada manera para poder abreviar palabras. No es algo que se ha inventado ahora... Todos nosotros cuando tomábamos apuntes en clases, entre los cuales me incluyo, no escribíamos `que´, escribíamos una `q´, con una tilde si se trataba de un `qué´ enfático. No escribíamos `para´, escribíamos una `pa´ o no escribíamos `por´ sino que hacíamos el símbolo de multiplicar. Según sea la tecnología el invento de la nueva escritura será uno u otro’, enfatizó La mayor cantidad de letras en los mensajes de texto se vuelve más caro debido a que los celulares tienen un límite establecido de 160 caracteres, por lo que las personas tratan de no superar ese espacio para ahorrar un mensaje. Todo esto lleva a abreviar palabras, sumado al poco conocimiento del idioma español que tienen los jóvenes. Este es un tema que preocupa mucho a los docentes”. (el resaltado es mío). Otros no están de acuerdo… Copipego del mismo texto de Espectador.Com, otra opinión al respecto de esas abreviaturas nacidas de la tecnología misma: “En tanto, los profesores de secundaria coinciden en que la tendencia de los alumnos es escribir cada vez menos y utilizar palabras raras o fuera de lenguaje académico mínimo exigido por los docentes. Es por eso que en muchos de los casos los alumnos trasladan su forma de expresión virtual a una hoja de escrito. Ana María La Luz es profesora de Sociología y Derecho […], la consultamos sobre este tema: ‘Eliminan las vocales. Si van a poner `que´ ponen simplemente `q´. Pero el tema puntual es que hasta la propia palabra mensaje en un escrito de sociología sobre el tema de la cultura, hablando sobre mensajes culturales, un alumno me escribió algo así como `SMS cultural´. A la hora de corregir me costó identificar qué es lo que me quería decir, pero ya directamente ni la palabra mensaje escriben y ese tipo de lenguaje no sólo lo utilizan en el celular, lo utilizan en todo […] En este ejemplo que les mencionaba anteriormente, me pasó que en la corrección el alumno me pregunta que era lo que yo le había subrayado, hasta que se dio cuenta y me dijo: `que horrible profesora, disculpe´. Es algo que ya lo tienen como un comportamiento automatizado. Para que un escrito esté bien desde el punto de vista académico, no sólo tiene que tener un buen contenido, sino además la forma en que se expresan, la redacción, etcétera’. (El subrayado es mío). Para finalizar entonces –por ahora– esta temática de las abreviaturas que deforman el español y para mí, un mal necesario propiciado por la tecnología y las TIC en el lenguaje español, cortapego una parte del listado que publicó Espectador.Com. Ustedes deciden si lo asumen para descifrar códigos “tecnológicos” o los aplican para una comunicación “fluida” en las redes sociales: Diccionario SMS cuestión - ?     Abecedario - abc calcetines - klztnes demasiado - d+iao Aburrido - abrrdo calimocho - klimoxo deprimido - dwn además - ad+ cállate - kyat desde - dsd adiós - a2/bye cama - kma diapositiva - diapo al menos - al - demasiado - d+iao día - da amarillo - amryo deprimido - dwn días - dd año - ñ desde - dsd dinero - $ años - aa diapositiva - diapo dirección - dir aunque - a1q día - da cabeza - kbza ayuda - sos días - dd café - kf cabello - kbyo baja - bj dinero - $ cine - fx bastante - bstant/b stnt dirección - dir colchón - c8n beber - bbr cabeza - kbza colegio - clgio belleza - byeza café - kf compañerp - cmpa besitos - besit2 calcetines - klztnes contesta - cntsta beso - b calimocho - klimoxo cansado - knso butaca - butak cállate - kyat bueno - weno de - d decir - dcir dedos - d2 cama - kma camiseta - kmiz   cumpleaños - qmple/qmplaños   Imágenes copipegadas de:  http://bit.ly/2tjExcz; http://bit.ly/2th120I y http://bit.ly/2tgZXpH (Pixabay: banco de imágenes gratuito / Los URL tienen técnica de acortamiento aplicado). Por: César Augusto Muñoz Restrepo Corrector de estilo institucional de Uniremington cmunoz@uniremington.edu.co

La deficiencia gramatical y ortográfica reduce ventas por internet
Ortografía y redacción internet

Sí… quién lo creyera, pero es una triste realidad sobre la que vienen hablando, hace más de cinco años, expertos en los negocios y empresas con interacción virtual. Y sienten un mayúsculo desgano –este sí, real– con la siguiente paradoja: las TIC son los canales virtuosos del siglo XXI para entidades públicas y privadas, en aspectos como su mercadeo, ventas, compras, transacciones, etc., sin embargo, ese poderío en línea se ve estropeado por lo que algunos se atreven a denominar como: “simples fallas ortográficas” y por las falencias ortográficas de aquellas personas a quien se les encomienda esta delicada labor, la cual hoy es, una especie de rol “técnico-gramatical-literario”.   Imagen copipegada de: https://goo.gl/oh5Wun  (Pïxabay: banco de imágenes gratuito) Sí… quién lo creyera, pero es una triste realidad sobre la que vienen hablando, hace más de cinco años, expertos en los negocios y empresas con interacción virtual. Y sienten un mayúsculo desgano –este sí, real– con la siguiente paradoja: las TIC son los canales virtuosos del siglo XXI para entidades públicas y privadas, en aspectos como su mercadeo, ventas, compras, transacciones, etc., sin embargo, ese poderío en línea se ve estropeado por lo que algunos se atreven a denominar como: “simples fallas ortográficas” y por las falencias ortográficas de aquellas personas a quien se les encomienda esta delicada labor, la cual hoy es, una especie de rol “técnico-gramatical-literario”. Y valga decir que este fenómeno no solamente se nota en las páginas web y redes sociales en español; también aquellas editadas en otros idiomas, especialmente en inglés, sufren con la deficiencia gramatical y ortográfica, la cual reduce, en muchos casos, las ventas de una empresa digital o la credibilidad de entidades de diverso tipo. Varios puntos de vista… y convergen. A continuación, comparto con ustedes unos pocos conceptos foráneos acerca de este asunto. Y digo pocos, porque al analizar más de diez reflexiones en mi navegación en internet, al final, con distintas palabras e ilaciones, convergen en la misma conclusión, la cual se las cedo a ellos de manera literal. En primer lugar, retomo a Charles Duncombe, director del grupo Just Say Please, de Gran Bretaña, quien además dirige sitios de internet de viajes, teléfonos móviles y ropa. Precisamente, en 2011, este especialista concedió una interesante entrevista a la BBC Mundo (edición electrónica), dejando algunas afirmaciones, las cuales parafraseo: La mala ortografía es un problema serio para la economía en línea. Los errores de gramática y ortografía pueden disminuir a la mitad las ventas de un sitio web. Un análisis de las cifras de un sitio web con faltas de ortografía reveló que esto puede reducir las ventas en línea hasta en un 50 %. “Cuando vendés o comunicas algo en Internet, el 99% del tiempo lo hacés por medio de la palabra escrita”, explicó Duncombe. “Duncombe insiste que a la hora de contratar personal se ha visto sorprendido ‘por la mala calidad de su inglés escrito’”. Duncombe le aseguró a BBC Mundo que: “[…] el gran problema para las empresas en línea no es la tecnología, sino la búsqueda de personal que sepa escribir correctamente”. Duncombe también declaró a BBC Mundo que: “[… es posible identificar el impacto específico de un error de ortografía en las ventas: midió los ingresos de sus visitantes a una página con un error y halló que el ingreso fue dos veces mayor luego de que error se corrigió”. “La ortografía es importante para la credibilidad de un sitio web”, expresó Duncombe. Argumentó también que las preocupaciones del usuario por el flagelo de los fraudes y la seguridad al navegar, obligan tener corrección en lo básico como lo es el aspecto gramatical o de ortografía. También afirma: "Tienes unos seis segundos para captar la atención en un sitio web". Y según la BBC Mundo: “Durante el proceso de contratación, Duncombe encuentra demasiadas aplicaciones con errores de ortografía o errores gramaticales”. En segundo lugar, comparto las apreciaciones del señor William Dutton, director del Oxford Internet Institute en la Universidad de Oxford, quien igualmente concedió sus declaraciones a la BBC Mundo por la misma época que lo hizo Duncombe. Transcribo entonces literalmente lo que se escribió en este medio de información frente a lo que expresó Dutton:  “[…] en algunas partes no estructuradas de internet, como Facebook, hay una mayor tolerancia hacia la ortografía y la gramática” (a los errores, se refiere él). "En estos casos, cuando un consumidor podría estar preocupado por el spam o el phishing, una palabra mal escrita podría ser un problema mortal…" En tercer lugar, presento a James Fothergill, director de educación y habilidades de la CBI, quien en 2011, también conversó con periodistas de la BBC Mundo, y expresó lo siguiente: “Nuestra reciente investigación muestra que el 42% de los empresarios no están satisfechos con las habilidades básicas de lectura y escritura quienes salen de la universidad y casi la mitad han tenido que invertir en cursos de ortografía para obtener habilidades de su personal con la calidad requerida. Esta situación es una preocupación real y el gobierno debe dar prioridad a hacer mejoras a la alfabetización básica y las habilidades numéricas de todos los egresados de la escuela y la universidad". Imagen copipegada de: https://goo.gl/FV04Kv   Y en cuarto lugar, transcribo un comentario de los editores del sitio web “Marketing Online Rentable”, con el cual me identifico plenamente: “La mala ortografía y gramática, las frases y palabras mal utilizadas, e incluso estilos de escritura juveniles se suman a las malas noticias para los negocios. Los consumidores no confiarán en las empresas que no puedan encadenar varias oraciones sin errores o sin sentido alguno. Si no te sientes cómodo escribiendo en tu web, no lo dudes y contrata a un profesional. Si necesitas otra razón de peso para contratar a un profesional, recuerda que Google no es muy aficionado de la mala ortografía y gramática tampoco. Tus rankings de búsqueda podrían sufrir las consecuencias, lo que le dará a tu competencia una mayor ventaja de posicionamiento orgánico”. Apostilla: los invito a que ingresen a Youtube y observen el videoclip: “Do spelling and grammar matter when evaluating content and site quality?” Está subtitulado en idioma español. Enlace directo:  https://goo.gl/aK94mM Fuentes de consulta (las url están convertidas a su versión acortada):  • BBC Mundo -  https://goo.gl/bM9ZpC • Marketing Online Rentable - https://goo.gl/s0xjfg  Social Media y Contenidos.com - https://goo.gl/6DcWuX Imágenes copipegadas de: https://goo.gl/oh5Wun  (Pïxabay: banco de imágenes gratuito) y https://goo.gl/FV04Kv Por: César Augusto Muñoz Restrepo Corrector de estilo institucional de Uniremington cmunoz@uniremington.edu.co

Hacker versus Cracker
Hacker versus cracker

A decir verdad, oriento este artículo en la defensa de los hackers. Ahora bien, inicio con las definiciones técnicas oficiales y sus “encontronazos” con el imaginario popular. Imagen copipegada de: http://bit.ly/2poKV0A A decir verdad, oriento este artículo en la defensa de los hackers. Ahora bien, inicio con las definiciones técnicas oficiales y sus “encontronazos” con el imaginario popular. Indudablemente, la ligereza –ignorancia, en ocasiones– lingüística, replicada además por los medios de comunicación masivos, sigue castigando al hoy tan afamado “hacker”. Para la muestra, pongo como ejemplo el sonado caso de Andrés Sepúlveda Ardila, a quien se le denominó como un “hacker” debido a la supuesta obtención de información confidencial relacionada con dirigentes políticos y de guerrilleros de las Farc y funcionarios de Gobierno relacionados con los diálogos de paz, cuándo él trabajaba con la campaña del excandidato a la presidencia, Oscar Iván Zuluaga. Incluso, en noticias radiales, televisivas y titulares de prensa del 12 de mayo de 2017, todavía se le denomina de esa manera; pongo un ejemplo: “Niegan amnistía al hacker Andrés Sepúlveda” (titular del periódico El Espectador – Sección Judicial – Ver: http://bit.ly/2qiQkp6). Al grano, entonces: hay un anglicismo, que si bien no aparece en el Diccionario de la Real Academia Española, hace parte de las expresiones que han hecho carrera en nuestro medio por cuenta de las nuevas tecnologías. Y si la venimos utilizando cotidianamente, creo que debemos, al menos, saber el contexto real en que se debe usar. ¿Sabían que al “hacker” se le ha satanizado injustamente? Repasando titulares de periódicos, me encontré con uno que dice: “Un año de cárcel a hacker por robar información a usuarios de Sony” (El Colombiano, 9 de agosto de 2013). Par mayor contextualización, transcribo apartes de las explicaciones de especialistas en el tema y que consigna la Fundación del Español Urgente - Fundéu BBVA: “-Hacker: es un investigador que quiere aprender el funcionamiento de los sistemas sin que haya en ello ninguna finalidad delictiva, según el responsable de tecnología de Symantec en España, César Cid. -Cracker: es aquella persona que utiliza la tecnología con fines maliciosos. De la Cueva ha resaltado que el hacker es creativo y constructivo y disfruta averiguando cómo funcionan las cosas, mientras que el cracker destruye y hace daño”.   Imagen copipegada de: http://bit.ly/2qxpr1D   El término inglés cracker significa, de hecho, “romper”, lo cual se reafirma en el sitio web de “informática hoy”: “Los hackers y crackers son individuos de la sociedad moderna que poseen conocimientos avanzados en el área tecnológica e informática, pero la diferencia básica entre ellos es que los hackers solamente construyen cosas para el bien y los crackers destruyen, y cuando crean algo es únicamente para fines personales. El cracker, es considerado un ‘vandálico virtual’” (“Qué es un Cracker?” – Informática hoy). Hasta el Diccionario Panhispánico de Dudas confunde al hacker con un “pirata informático”. Solamente en un medio de comunicación nacional pude descubrir un artículo al respecto, el cual tituló: “El término hacker ha sido estigmatizado” (El Tiempo – 9 de mayo de 2014). Al menos yo, hoy ofrezco mis disculpas a este maltratado personaje y de ahora en adelante me cuidaré realmente del clandestino craker. 15 de mayo de 2017 Créditos: Webgrafía de consulta (los URL tienen técnica de acortamiento aplicado): http://bit.ly/2q6ngB8 , http://bit.ly/2q9fYKW , http://bit.ly/1PCUqdO  y http://bit.ly/2qwxwnq Por: César Augusto Muñoz Restrepo Corrector de estilo institucional de Uniremington cmunoz@uniremington.edu.co

Redacción SEO
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A propósito del estreno de Edublog Uniremington, creo pertinente compilar y resumir algunas pautas fundamentales para redactar contenidos en esta evolución hacia el ciberespacio. Y para el efecto, es válido referirme y dedicarle unas líneas al concepto de “SEO” y su implicación directa en la redacción para internet.  Escritura evolutiva hacia el ciberespacio A propósito del estreno de Edublog Uniremington, creo pertinente compilar y resumir algunas pautas fundamentales para redactar contenidos en esta evolución hacia el ciberespacio. Y para el efecto, es válido referirme y dedicarle unas líneas al concepto de “SEO” y su implicación directa en la redacción para internet. ¿SEO? SEO es el acrónimo de Search engine optimization. En nuestro idioma español se refiere a la optimización para motores de búsqueda o posicionamiento en buscadores en internet (Google, Bing, Yahoo…). El SEO se ha convertido paulatinamente en una metodología o manual de redacción optimizada para los buscadores web, en procura de que ciertos contenidos tengan una preferencia –o una mayor opción– a la hora de posicionarse en internet. Una empresa, un bloguero, una editorial, un periódico en versión electrónica, etc., deben tener en cuenta ciertos parámetros de la redacción SEO para ser más “visibles y preferidos” en el ambiente virtual o informático. En ese sentido, expertos en este campo, apuntan que los artículos que se publiquen en estos canales deben estar pensados para este tipo de buscadores, claro está –lo reconocen–, sin dejar a un lado la necesidad e inteligencia de los usuarios fieles y esporádicos, los cuales, finalmente son los que importan. En lenguaje técnico, “La razón más importante por la que es necesario el SEO es porque hace más útil tu página web tanto para los usuarios como para los motores de búsqueda […] El SEO es necesario para ayudar a los motores de búsqueda a entender sobre qué trata cada página y si es o no útil para los usuarios”. (Ver: https://goo.gl/CZxweh) Consejos para una escritura SEO Describo una reseña de aspectos primordiales para tener en cuenta al momento de escribir un artículo para internet: título con “gancho”, es decir que seduzca –pero que no mienta–; extensión pertinente; descripción clara y concisa; contenido aportante o novedoso (siempre tengamos en cuenta al público al que nos dirigimos y escribamos acorde con esa audiencia); palabras clave y un texto que permita una lectura ágil. Para ampliar lo anterior, acudí al sitio web de Gerencie.com de donde retomé algunas pautas para una adecuada redacción SEO (ver: http://goo.gl/OMcgq3): • “¿Elegir un título con las palabras clave a posicionar o con enganche? Lo ideal es priorizar ambos aspectos, pero puede funcionar mucho mejor un título con las palabras clave”. Igualmente, hay que integrar al escrito subtítulos concisos y pertinentes para subdividir el texto y facilitar su exploración o lectura. • Contenidos: “…deben ser informativos, relevantes y que aporten algo nuevo”. Lo cierto es que no debe perderse el estilo de una redacción natural y accesible. • Extensión: “…dependerá del tipo de artículo, del tema y de diversos aspectos. Hay quien piensa que los artículos deben ser de más de 500 palabras, aunque en ciertos casos más de 200-300 es más que suficiente; y de hecho en ocasiones los temas no dan más de sí”. En general, debemos procurar que haya una idea por párrafo y que este no sobrepase las cinco líneas de un formato estándar. • Palabras clave: “Aunque hasta ahora se abusaba mucho de la palabra clave para posicionarse mejor en los buscadores, lo ideal ahora es utilizarla con precaución y tender a variaciones de la palabra clave objetivo”. • Recursos complementarios: “…utilizar las negritas (para destacar lo importante), las etiquetas (optimizando para seo), imágenes también optimizadas para seo (para complementar los contenidos), material gráfico como vídeos y todo aquello que sea necesario. Además de esto, poner enlaces a otros contenidos relevantes (de la misma web u otras externas) también está bien valorado siempre que se note como una estrategia natural”. En conclusión, escribir para internet implica variar el estilo de la redacción y de cierto modo, la estructura del escrito mismo. Lo recomendable es que tengamos dos listados de pautas a la mano: uno para medios impresos y hablados, y otro, para canales electrónicos o digitales. Las obras literarias son caso aparte. Apostilla: no escribamos solo para atraer visitas en una página web; no asumamos una actitud mecanizada; seamos siempre aportantes, ajustados e inclusivos en los contenidos que viajan por el ciberespacio. Imágenes copipegadas de: https://goo.gl/DBeCxQ y http://goo.gl/0NgjNN